Saltar al contenido
Ver todos los artículos

¿Está su empresa preparada para una revisión del SAT?

Fiscal2 min de lectura

Las revisiones y auditorías son cada vez más frecuentes, y sobre todo cada vez más automatizadas: buena parte de las diferencias se detectan cruzando información que la autoridad ya tiene, sin que nadie visite la empresa.

Eso cambia la forma de prepararse. Ya no se trata de responder bien cuando llegue el requerimiento, sino de que no haya diferencias que encontrar.

Qué conviene tener en orden

Documentación soporte de todo. Cada deducción necesita respaldo, y el respaldo no es solo la factura: también el contrato, el comprobante de pago y la evidencia de que el gasto corresponde a la actividad.

CFDI emitidos y recibidos, conciliados. Que lo que está en la contabilidad sea exactamente lo que está en los comprobantes, sin sobrantes ni faltantes.

Declaraciones revisadas. Lo presentado tiene que cuadrar con lo contabilizado. Una diferencia sin explicación es de lo primero que salta.

Opinión de cumplimiento al día. Además de evitar problemas, hace falta para contratar con el gobierno, para muchos créditos y para varios clientes grandes.

Contratos y expedientes resguardados. Cuando los piden, se piden con plazo corto. Tenerlos localizables es la mitad del trabajo.

Dónde se concentran los riesgos

De lo que vemos, tres cosas explican la mayoría de las observaciones:

  • Deducciones sin soporte suficiente. El gasto existió, pero no se puede probar como la ley lo pide.
  • Diferencias entre contabilidad y declaraciones. Casi siempre por ajustes que se hicieron en un lado y no en el otro.
  • CFDI con errores. Método de pago equivocado, uso incorrecto, falta del complemento de pago.

Ninguna es mala fe. Las tres son de proceso, y por eso se corrigen con proceso.

Lo que queremos que se lleve

Prepararse antes de una revisión siempre sale más barato que corregir después. Antes se trata de ordenar papeles; después, de responder requerimientos con plazo, y a veces de pagar actualizaciones y recargos sobre algo que en su momento era perfectamente deducible.

Si quiere saber cómo está parada su empresa hoy, el diagnóstico inicial no tiene costo y de ahí sale una lista concreta de qué falta.